Blog

kintsugi técnica

Kintsugi: reparar objetos rotos con oro y arte

La técnica kintsugi es el arte japonés de reparar con oro la cerámica rota. Pero es mucho más que una forma de restauración de objetos dañados: es una filosofía de vida que pone en valor la resiliencia humana y capacidad de sobrellevar con orgullo las cicatrices que nos provocan las adversidades de la vida a lo largo de los años.

Origen de la cerámica japonesa

La cerámica japonesa es una de las formas de arte más antiguas de esta cultura y se remonta al periodo neolítico. Con el transcurso de los siglos fue adquiriendo un nivel de refinamiento exquisito y se desarrollaron hasta una veintena de estilos diferentes.

En líneas generales se puede dividir en dos categorías: cerámica y porcelana. En la cerámica, las materias primas principales son la arcilla y el barro, y el resultado tras cocerse, son objetos gruesos y suaves. En la porcelana se incluyen otros materiales a la arcilla base, como el feldespato o el cuarzo, de cuya mezcla salen piezas más delgadas, sólidas y detalladas.

Los diferentes estilos existentes están determinados por el tipo de decoración de las piezas, que pueden estar esmaltadas, pinceladas, cepilladas, peinadas, con dibujos, etc.
cerámica japonesa reparada

Historia del kintsugi

El término “kintsugi” significa “oro” y “arreglo”, y su traducción literal podría ser algo así como “parche dorado” o “fijación con oro”. 

Según algunos vestigios arqueológicos, las primeras técnicas rudimentarias de reparación cerámica datan de la época Jomon, 10 000 a. C., aunque el origen de la técnica kintsugi se sitúa en el siglo XV

Dice la leyenda que el Shogun Ahikaga Yoshimasa rompió sin querer su taza de té preferida y pidió a los artesanos que la reparasen para poder seguir utilizándola. Así pues, los artistas de palacio mezclaron polvo de oro con laca y restauraron la pieza dándole una apariencia hermosa y única. 

Con el paso de los siglos, las piezas de cerámica japonesa reparada con oro mediante el arte del kintsugi se han convertido en algo de gran valor. Las piezas con marcas de kintsugi son muy apreciadas, ya que cada una es única en el mundo, al fin y al cabo es imposible romper dos objetos de la misma forma.

Cerámica japonesa reparada con oro

Métodos de reparación y materiales necesarios

La técnica de kintsugi tradicional emplea materiales como almidón o laca cruda mezclados, e incluso harina, como adhesivo natural, para juntar las partes rotas de la pieza.

Las zonas agujereadas se rellenan con masilla natural, y se fijan con una mezcla de laca, tierra molida, aserrín o polvos abrasivos. Después se utiliza laca para pintar y destacar las “heridas” y finalmente se decoran con oro puro. 

Es un proceso que se realiza con mucho mimo y cuidado. A nivel más doméstico, también se puede aplicar el arte del kintsugi, incluso existen kits con todos los elementos necesarios, como pegamento especial para reconstruir la pieza rota, y pintura dorada para colorear las grietas y darles protagonismo.

Lo más valioso del kintsugi es que se trata de una filosofía que se puede aplicar a la vida. Nuestra fragilidad y nuestras cicatrices nos hacen humanos, reales, valiosos y únicos, y por lo tanto podemos mostrarlas con orgullo.

Si te gusta la cerámica, a partir de ahora ya sabes cómo restaurar las piezas rotas mediante la milenaria técnica del kintsugi. Aquí te dejamos un video explicativo de esta técnica realizado por Gema Casado de @eltarrodeideas.oficial

Deje un comentario