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pintura para pintar porcelana fría

Con qué pintura se pinta la porcelana fría

La porcelana fría es un material que se usa con mucha frecuencia para distintos tipos de manualidades, que se trata de una masa muy fácil de trabajar y moldear. Una vez dada la forma deseada, solamente hay que dejarla secar al aire libre, sin tener que someterla a un horneado, ni ningún otro procedimiento para endurecerla.

Ahora bien, una vez realizado el proyecto, llega el momento de darle color. ¿Con qué pintura se pinta la porcelana fría?

Con qué debes pintar la porcelana fría

Ante la duda de cómo se pinta la porcelana fría, hay que responder que existen dos técnicas diferentes para darle color a las piezas. Por una parte, se puede pigmentar la masa antes de utilizarla. Para ello es posible utilizar polvos de colores preparados específicamente para ello, aunque también se pueden usar óleos o pinturas acrílicas.

Es tan sencillo como colocar el pigmento sobre el material y amasarlo hasta que el color quede perfectamente distribuido por toda la masa. De esta manera el color penetra perfectamente en la porcelana y el resultado será perfecto.

La otra opción es pintar tras el moldeado, una vez endurecida y seca la porcelana. Esto se puede hacer con pinturas al agua o acrílicas. Este es el procedimiento ideal cuando se quiere dar un valor decorativo a la pieza y pintarla con más detalle. Requiere una mayor precisión y habilidad, pero también es la parte más creativa y artística del proyecto. Con esta modalidad de decoración cerámica, por otra parte, podemos ahorrar pintura, ya que solamente se colorea la superficie y no toda la masa de porcelana.

Cómo se pinta la porcelana fría

La pintura para pintar porcelana fría puede ser de varios tipos, como ya hemos visto. Puede tratarse de un producto específico, óleos o pintura acrílica, así que las opciones son variadas.

Para aplicar la pintura después del moldeado, hay que esperar a que la figura esté perfectamente seca. Esto dependerá del tamaño de la misma, pero como mínimo conviene esperar 24 horas en climas secos y algunas horas más en entornos húmedos. Después, se pinta utilizando el pincel más adecuado según el detalle que desee. Para terminar, una vez seca la pintura, se aconseja aplicar una capa de barniz para que el pigmento quede perfectamente adherido y protegido.

Algunos consejos para obtener un mejor resultado

Además de saber con qué se tiñe la porcelana fría, y la forma más adecuada de pintarla, hay que tener en cuenta un par de cosas.

A la hora de elegir el color hay que saber que el tono subirá una vez que el pigmento se haya secado, por lo tanto lo mejor es aplicar dosis pequeñas de pintura. Por el mismo motivo, debemos considerar que una vez que la pasta se haya secado, será complicado encontrar el mismo tono exacto, así que es mejor preparar la cantidad suficiente de pigmento y un poco más para no quedarnos cortos.

Por otra parte, no debemos excedernos con la cantidad de pintura porque al secarse podría agrietarse.

Si se opta por teñir la porcelana antes de darle forma, conviene saber que la duración de la masa es menor después de mezclarla con pigmento. Lo mejor es teñir solamente la cantidad de masa que se vaya a utilizar.

Ahora que ya sabes con qué pintura se pinta la porcelana fría, es hora de comenzar tu proyecto artístico. Con la práctica serás capaz de realizar creaciones más elaboradas y exquisitas.

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